Informe de dirección · corte del 17 de septiembre de 2026
Ocho sesiones de Bandeja Bajo Control medidas campo por campo y minuto a minuto. Cuando el ejercicio se movió después del minuto diez, la participación dejó de caer y el entregable salió.
De dónde sale cada cifra. Este informe cruza tres fuentes: el diagnóstico de entrada (12 respuestas, antes de la sesión 1), el registro del aula viva (828 campos escritos por 40 personas en las ocho sesiones, dictadas en ocho días hábiles seguidos: del 1 al 4 y del 7 al 10 de septiembre) y el acompañamiento del equipo ICONEialabs. Ninguna cifra se estimó: todas se consultaron sobre la base de la plataforma el 17 de septiembre de 2026. Donde una fuente no alcanza, el informe lo dice en lugar de rellenar.
01
Seis cifras. Si solo hay tiempo para una pantalla, es esta.
Al cierre, 8 de las 10 personas que escribieron en la última sesión reportaron algo ya funcionando —reglas, carpetas, prompts, redacción con IA— y 9 de 10 escribieron qué dejan de hacer. Hábito declarado, no herramienta instalada.
Las tres dimensiones más bajas del diagnóstico —protocolo (49), IA (48) y automatización (48)— son las tres que aparecen instaladas al final. En participación: de las 40 personas que entraron al aula, 12 lo hicieron en una o dos sesiones, y cada sesión tuvo además entre 5 y 10 conectados en Teams que no entraron.
02
Antes de la primera sesión, 12 personas respondieron el diagnóstico de entrada. Sin esa medición, cualquier resultado posterior sería una apreciación.
Promedio del grupo sobre 100 · 12 respuestas · las dos barras ámbar son las dimensiones que el programa se propuso mover.
El perfil de entrada es claro y explica el diseño del programa: el grupo llegó con control de su bandeja (62) y criterio para priorizar (58), y todavía sin protocolo (49), sin automatización (48) y sin inteligencia artificial (48). Es el retrato de un equipo con método propio, sosteniendo a mano lo que una regla puede hacer sola.
Por eso las tres primeras sesiones no hablaron de IA. Hablaron de ventanas, de carpetas y de reglas. La IA entró en la cuarta, cuando ya había dónde ponerla.
El límite de esta fuente. Doce respuestas sobre cuarenta personas. Sirve para describir el punto de partida del grupo que sí respondió; no para proyectar al total de la Cooperativa.
Aquí hay dos cosas distintas y conviene separarlas. Asistir era conectarse a la reunión de Teams. Participar era además entrar al aula viva con el código de la sesión y escribir en ella. Todas las cifras de este informe miden lo segundo, porque es lo único que la plataforma puede medir. La identidad del aula es la pareja «sesión + equipo»: quien entró desde el celular y desde el computador aparecía dos veces, y aquí se cuentan personas, no filas.
40 personas entraron al aula viva al menos una vez · en ámbar quienes lo hicieron en una o dos sesiones; en cian quienes sostuvieron cinco o más. No es la asistencia a la reunión: esa fue mayor.
15 personas participaron en cinco sesiones o más: ese núcleo produjo la hoja de sistema, las reglas y los prompts. Otras 12 entraron en una o dos. No es que dejaran de asistir: según el facilitador, cada sesión tuvo entre 5 y 10 personas conectadas a Teams que no abrieron el aula. La gráfica mide participación activa, no asistencia.
Lo que esta fuente no ve. Quien siguió la sesión desde Teams sin abrir el aula no aparece en ninguna cifra de este informe.
03
Esta es la gráfica central del informe. Muestra en qué minuto de cada sesión ocurrió cada ejercicio y cuánta gente escribió en él. Trae dos capas: los bloques sólidos son lo que el aula registró; la franja punteada es la práctica de IA en el computador de cada persona, que desde la sesión 4 ocupó la segunda mitad de la hora y por definición no deja registro.
Cada barra sólida es un bloque del kit en vivo: el comienzo es el minuto en que se abrió; el largo, cuánto duró; la intensidad y el número a la derecha, cuántas personas escribieron en él. La franja punteada de las sesiones 4 a 8 es tiempo de práctica en el computador de cada persona, no ausencia.
El programa tiene dos mitades. Las sesiones 1 a 3 fueron cien por ciento correo, con la hora entera dentro del aula. Desde la sesión 4 la segunda mitad pasó a ser práctica de IA en el computador de cada persona —la franja punteada—. El lado derecho vacío no es gente que se fue: es trabajo que el aula no ve.
Lo que confiesa. En las sesiones de correo, ocho bloques se abrieron después del minuto 30 y ninguno pasó de 13 personas. Desde la sesión 5 comprimimos los ejercicios a la primera mitad: en la 8 los seis caben entre el minuto 0 y el 25, y el de mayor participación arranca en el 11.
Nota de método. La franja punteada no sale de la plataforma: la reporta el facilitador, y marca el bloque de práctica que se hizo fuera del aula desde la sesión 4. El minuto 0 de cada sesión es el primer registro escrito de esa sesión, no la hora de convocatoria. En la sesión 5 se excluyeron 19 filas escritas el día anterior desde un solo equipo (ensayo de la plataforma); pesan 23 caracteres en total y no alteran ninguna cifra del informe.
Una sola pregunta, sesión por sesión: cuánto escribió cada persona que entró al aula. Es la medida más simple de si el ejercicio está enganchando o solo pasando.
Suma de todo lo que escribió cada persona en esa sesión, dividida entre las personas que escribieron. En cian, la primera y la última.
El grupo cerró escribiendo el doble por persona que al empezar: 151 caracteres en la sesión 1, 307 en la 8. Los dos picos —la 5 (296) y la 8 (307)— son las dos sesiones en las que cada quien trabajó sobre algo suyo: su correo difícil y su hoja de sistema.
Cómo leer esta cifra. Es producción por persona que escribió, no del grupo: al final había menos gente en el aula y cada una produjo más.
04
El diagnóstico de entrada dijo dónde estaba cada dimensión. El registro del aula dice qué se construyó sobre ella. Esto es lo que se puede afirmar con evidencia, dimensión por dimensión.
| Dimensión · marcador de entrada | Lo que quedó registrado | Lectura |
|---|---|---|
| Protocolo y hábitos49 sobre 100 · la segunda más baja | Las dos ventanas del día se escribieron en la sesión 1 (12 personas) y volvieron como casilla propia en la hoja de sistema: 9 de 10 la llenaron. En el cierre, 9 de 10 escribieron qué dejan de hacer, y el hábito que más se repite —revisar el correo a toda hora— aparece nombrado en 4 de 9 respuestas. | El protocolo pasó de implícito a escrito y personal |
| Automatización48 sobre 100 · empatada en el piso | Los remitentes de siempre se mapearon en la sesión 3 (16 personas). En la hoja de sistema, 10 de 10 escribieron sus carpetas y sus reglas. En el cierre, «reglas activas» aparece en 4 de 8 respuestas y «carpetas creadas» en 3 de 8. | De cero delegación a reglas corriendo en el correo institucional |
| Inteligencia artificial48 sobre 100 · empatada en el piso | La sesión 5 —escribir un correo real a mano y después con IA, y comparar— produjo la segunda mayor producción por persona del programa: 296 caracteres frente a 151 en la sesión 1 (§3). En el cierre, «prompts en uso» aparece en 4 de 8 respuestas y «redacción con IA» en 2 de 8. | La IA dejó de ser tema y pasó a ser una herramienta con prompt propio |
| Criterio y priorización58 sobre 100 | Era ya la segunda dimensión más alta de entrada. El programa la usó como base: el filtro de decisión se aplicó sobre casos reales de la Cooperativa en la sesión 7. | Punto fuerte de entrada, convertido en criterio compartido |
| Control de la bandeja62 sobre 100 · la más alta | 8 de 10 confirmaron por escrito, en la última sesión, que algo quedó funcionando, y 7 de 10 nombraron además qué se les cayó. | El control ya no depende de estar encima: hay sistema que lo sostiene |
Las tres dimensiones que el diagnóstico puso en el piso son las tres que aparecen instaladas al final, y las dos que ya venían altas se usaron como base. No hace falta una encuesta para verlo: está en el registro.
Qué mide esta lectura. Comportamiento —lo que el grupo escribió, construyó y declaró instalado—, no percepción.
La plataforma mide con precisión lo que ocurre dentro de ella. Cuando el ejercicio vive afuera —en el correo institucional de cada persona, en su celular, en su escritorio— la telemetría reporta cero donde sí hubo trabajo.
Buena parte del programa ocurrió afuera por diseño: crear carpetas, escribir reglas, instalar el asistente, redactar con IA. El aula solo registra que la persona volvió a contarlo.
De ese trabajo externo, dicho por ellos en la sesión 8: 8 de 10 confirmaron algo funcionando y 7 de 10 nombraron qué se les cayó. Y una cifra que solo tiene el facilitador: entre 5 y 10 conectados por sesión nunca entraron al aula, que es la diferencia exacta entre asistencia y participación.
05
Dos cosas medibles salieron de la última sesión: el entregable —la hoja de sistema en una página— y los compromisos que cada persona escribió con su nombre puesto. Esto es lo que quedó por escrito.
La sesión 8 tenía un entregable concreto: la hoja de sistema en una página. Esto es lo que quedó registrado de ella.
Base: 15 personas registradas en la sesión.
10 de las 15 llenaron las tres casillas del orden de la hoja —carpetas, reglas y ventanas—, que es el corazón del entregable, y 9 escribieron qué dejan de hacer.
La caída real está en la otra mitad: la ayuda de la hoja —captura, plantilla y prompt— la llenaron 4 de 15. Abrió en el minuto 16 y es el candidato número uno a rediseñarse. El acuerdo colectivo, al minuto 24, lo aportaron 2 de 15.
En la última sesión cada persona escribió qué deja de hacer, en qué usa ese tiempo y qué le quedó funcionando. Lo que sigue son los patrones que se repiten, contados sobre el total de quienes respondieron. Ninguna respuesta se publica textualmente ni con nombre.
Vale la pena detenerse en la columna del medio. Cuando se pregunta en qué usan el tiempo que ganan, ninguna de las nueve respuestas nombra descanso: todas nombran otro trabajo. Es un equipo con la capacidad ocupada al tope, y el tiempo que gana no se vuelve holgura: se vuelve más operación. Eso es una señal para la Cooperativa, no para el programa.
Nota de privacidad. Las respuestas individuales no se publican. El detalle textual se entrega aparte, en un anexo reservado para el equipo que ejecuta.
06
Piezas vivas: se abren desde el celular y siguen funcionando después del cierre.
Este informe salió de un aula viva: la gente escribe desde el celular, la pantalla proyecta lo que produce y al final hay evidencia, no percepción. Si quieren montar algo así para otro equipo, escríbannos.